Descripción
Érase una vez un gentil, es decir, un hombre sin religión. Era muy sabio, pero no conocía a Dios y no creía en nada después de la muerte. Buscando consuelo para su tristeza, llegó a un bosque lleno de manantiales y hermosos árboles frutales. Mientras tanto, tres sabios —un judío, un cristiano y un musulmán— se encontraron por casualidad. Hablaron de sus creencias y pensamientos, y, tras charlar durante horas, llegaron al bosque donde el gentil caminaba…




