Descripción
Rimuru quiere ayudar a unos niños que fueron invocados mediante un ritual y que viven con la amenaza de que una magia inestable consuma sus cuerpos. Un espíritu superior podría regular esa magia, como ya hizo Shizu al albergar a Ifrit, por lo que Rimuru y los niños se dirigen a la morada de los espíritus.




