Descripción
Tras aceptar la propuesta de Calion, el rey demonio, Tempest y Yuurazania acuerdan intercambiar delegaciones de embajadores para negociar. Rimuru envía un equipo encabezado por Benimaru, y Calion responde con emisarios dirigidos por Albis, la serpiente dorada. Todo parece marchar bien, hasta que la población de Yuurazania se vuelve hostil hacia Rimuru.




